Por: C. Vega | Fotos: Sharmax

Ningún fabricante actual de motocicletas produce por sí mismo todos los componentes de sus vehículos. Incluso las marcas de alto desempeño recurren a proveedores especializados en sistemas donde la experiencia acumulada marca la diferencia, como suspensión y frenado. En el caso de Sharmax, el uso de sistemas Brembo en su gama de carretera responde a esa lógica de buscar equilibrio entre tecnología, seguridad y precio.

Sharmax Motors es un fabricante de motocicletas y vehículos powersports con presencia en Medio Oriente, Europa y América Latina, que desarrolla sus vehículos en colaboración con Benelli y participa directamente en el diseño de plataformas, ingeniería de chasis y estilismo. Su oferta incluye modelos touring, cruiser y supersport, además de una línea enduro. La alianza con Brembo es de largo plazo y se ha mantenido a través de diferentes generaciones de modelos.

Brembo aporta décadas de experiencia en frenado como proveedor de equipo original para fabricantes y equipos de competición, con desarrollos probados en gestión del calor, modulación y consistencia. Esa tecnología se adapta según el modelo: la GL 801 Touring utiliza doble disco delantero de 320 mm con pinzas flotantes de dos pistones y disco trasero de 260 mm para una frenada controlada en viajes largos; la RR 801 V Ultra Muscle Cruiser eleva la capacidad con pinzas delanteras radiales de cuatro pistones; y la GP 881 Ultra Supersport combina doble disco de 320 mm y disco trasero de 260 mm con accionamiento hidráulico.

Para Sharmax, integrar un sistema desarrollado por un especialista le permite concentrar sus recursos de ingeniería en otros apartados de la motocicleta, manteniendo una estructura de costos competitiva. Es una estrategia que aplica no solo al frenado, sino a otros componentes donde el conocimiento de un proveedor puede aportar directamente en desempeño, durabilidad y control.

REVISTA DIGITAL #17















