Por: Christian Vega | Fotos: AG

La pasión por el motociclismo no siempre se elige; a veces nace contigo. Para Alberto «El Tigre» González, todo comenzó antes de tener memoria, cuando su padre le guardó una moto desde el día en que nació. A los dos años ya rodaba sobre dos ruedas, y desde entonces el enduro se convirtió en su forma de vida, llevándolo desde las pistas de México hasta el Campeonato Mundial en Europa.

REVISTA DIGITAL #15