Por: Staff

Los fabricantes de vehículos powersports recurren cada vez más a sistemas de ingeniería propios para resolver un problema conocido: cómo mantener un rendimiento constante cuando los vehículos son sometidos a mayores exigencias y utilizados durante más tiempo. Una mayor potencia puede mejorar la aceleración y las capacidades del vehículo, pero también incrementa el estrés mecánico en el motor.
Sharmax presentó recientemente UltraCore Tech, una arquitectura de motor desarrollada para trabajar bajo cargas elevadas y en terrenos exigentes. El sistema está dirigido principalmente a los vehículos más potentes de la marca, donde la durabilidad a largo plazo se vuelve tan importante como el rendimiento máximo.

Una marca de powersports en crecimiento
Sharmax Motors es una marca internacional de powersports cuyo desarrollo global se remonta a 2014. Durante la última década, pasó de ser una operación regional a convertirse en una empresa presente en múltiples mercados, con motocicletas, ATVs, buggies y otros vehículos recreativos comercializados en varios continentes.
Lo que distingue a Sharmax es la amplitud de su gama y la manera en que adapta sus productos a diferentes mercados. La compañía ofrece desde vehículos accesibles para usuarios principiantes hasta modelos de mayor cilindrada diseñados para una conducción más intensiva. Al mismo tiempo, desarrolla cada vez más soluciones de ingeniería propias enfocadas en mejorar el desempeño de sus vehículos en condiciones reales de uso.
Actualmente, su presencia abarca el Golfo, el norte de África, Europa y América Latina. Sharmax opera en mercados como Emiratos Árabes Unidos, Omán, Catar, Egipto, México y España, respaldada por distribuidores y salas de exhibición locales.

¿Por qué se desarrolló UltraCore Tech?
Muchas de las motocicletas, ATVs y buggies de alto rendimiento de Sharmax utilizan motores superiores a 500 cc, con cifras de potencia que en numerosos casos parten de alrededor de 40 hp. Por ejemplo, el ATV Sharmax Force 1100 y el UTV Sharmax XForce 1100 Sport se encuentran entre los modelos más potentes de la gama. Ambos utilizan motores de más de 900 cc y desarrollan más de 92 hp.
A este nivel de potencia, el motor trabaja bajo una mayor carga mecánica, especialmente durante periodos prolongados a altas revoluciones o durante aceleraciones repetidas.
Las condiciones todoterreno añaden otro nivel de exigencia. La arena profunda puede mantener el motor trabajando intensamente durante largos periodos. Las zonas rocosas, las pendientes pronunciadas y los terrenos irregulares generan diferentes tipos de estrés sobre el tren motriz.
UltraCore Tech fue desarrollado tomando en cuenta esta realidad. Su arquitectura combina materiales reforzados en el motor con un sistema de balanceo de precisión diseñado para mejorar la durabilidad cuando las cargas elevadas se mantienen durante largos periodos.

Componentes reforzados de acero cromomolibdeno
En el centro de UltraCore Tech se encuentran aceros reforzados de cromo-molibdeno, conocidos como cromomolibdeno o chromoly, utilizados en zonas críticas del motor. Estas aleaciones son seleccionadas por su resistencia frente a esfuerzos mecánicos repetitivos.
De acuerdo con Sharmax, los componentes reforzados pueden soportar cargas máximas entre un 30 y 40 % más de tiempo que sus equivalentes convencionales. Este margen adicional resulta especialmente relevante cuando el vehículo se utiliza de manera intensiva y no únicamente para recorridos recreativos de corta duración.
La mayor resistencia de los materiales también ayuda a reducir los efectos del estrés repetitivo sobre componentes críticos del motor. Con el paso del tiempo, esto puede contribuir a mantener condiciones mecánicas más constantes durante un uso exigente.
Mayor estabilidad bajo cargas prolongadas
UltraCore Tech también está diseñado para ayudar al motor a mantener su eficiencia durante periodos prolongados de funcionamiento a altas revoluciones. Esto resulta importante cuando el piloto pasa largos periodos en terrenos que no permiten que el motor reduzca su esfuerzo.
En arena profunda, por ejemplo, el tren motriz puede permanecer bajo una carga constante mientras el vehículo trabaja para conservar el impulso. Las subidas repetidas de dunas pueden generar exigencias similares.
Los caminos rocosos y las pendientes pronunciadas de los recorridos todoterreno producen un tipo de presión diferente, pero el objetivo es el mismo: que el motor continúe funcionando de manera constante mientras la carga se mantiene.
Menos vibraciones y menor desgaste
Otro elemento de la arquitectura UltraCore es un sistema de balanceo de precisión. Su función es reducir las vibraciones en componentes móviles clave.
Una menor vibración puede mejorar la sensación de conducción, especialmente durante sesiones prolongadas o sobre terrenos accidentados. También puede reducir los movimientos innecesarios entre las distintas piezas conectadas del motor.
Esto es importante porque las vibraciones contribuyen al desgaste mecánico con el paso del tiempo. Al limitar estos movimientos, el sistema ayuda a favorecer un funcionamiento más suave y una mejor conservación de los componentes.

Menores exigencias de mantenimiento con el paso del tiempo
UltraCore Tech también busca reducir el desgaste acumulado durante un uso intensivo. Tanto los materiales más resistentes como la reducción de vibraciones contribuyen a este objetivo.
Un menor desgaste puede traducirse en menos problemas relacionados con componentes sometidos a estrés o deteriorados prematuramente. Esto no sustituye el mantenimiento periódico, pero puede ayudar a conservar mejores condiciones de funcionamiento del motor.
Para los propietarios que utilizan sus vehículos con frecuencia, el beneficio no consiste en eliminar por completo el mantenimiento, sino en ayudar a que el tren motriz soporte mejor el uso entre intervalos de servicio y durante periodos más prolongados de propiedad.

Diseñado para diferentes mercados y un uso sostenible
La expansión de Sharmax se ha desarrollado mediante un enfoque adaptado a cada mercado, en lugar de aplicar una única fórmula global. La compañía analiza cómo se utilizan sus vehículos localmente y ajusta su oferta de productos a esas condiciones.
En la región del Golfo, donde la empresa ha crecido de manera constante durante los últimos cinco años, los modelos comercializados localmente se prueban tomando en cuenta las condiciones de conducción de la región. El enfoque está puesto en el comportamiento del vehículo bajo altas temperaturas y en su capacidad para soportar terrenos arenosos durante periodos prolongados. Este tipo de adaptación regional ha ayudado a la marca a ganar presencia entre los usuarios locales.
En otros mercados, las prioridades pueden ser diferentes, pero el principio se mantiene: comprender cómo utilizan los pilotos sus vehículos y adaptar el producto a esas necesidades. UltraCore Tech también se emplea en determinados modelos comercializados en América Latina, donde las condiciones de conducción presentan otro conjunto de exigencias.
Pero el punto principal va más allá de una sola tecnología. La verdadera prueba de un vehículo de alto rendimiento no consiste únicamente en lo que puede ofrecer al máximo de sus capacidades, sino en qué tan bien continúa funcionando después de un uso intenso y repetitivo.
Ese es el estándar que Sharmax busca alcanzar: máquinas diseñadas no solo para ofrecer rendimiento, sino también para durar.

REVISTA DIGITAL #16















